XOCHIMILCO A TRAVÉS DEL TIEMPO


Breve reseña histórica.


Época Prehispánica

Procedentes de Chicomoztoc, la tribu de los Xochimilcas fue la primera de las siete tribus Nahuatlacas en llegar al Valle del Anáhuac. A su llegada, se asentaron en Cuahilama, cerro sagrado ubicado en el ahora pueblo de Santa Cruz Acalpixca y del cual, partió la expansión de la población hacia tierras más bajas y, posteriormente, a la ocupación del lago mediante la construcción de chinampas.

Los Xochimilcas establecieron su ciudad en el siglo X y a partir de ese momento, extendieron su dominio hacia zonas aledañas como Tlayacapan, Xumiltepec, Chinameca, Mixquic, Tláhuac, Tepoztlán y Hueyapan, donde ejercieron poder político y económico.

En 1353, la ciudad sagrada fue trasladada al isla de Tlilan (lugar donde hoy se ubica el templo de San Bernardino de Siena) y se dividió en 15 calpullis (barrios) que eran habitados según el oficio de los habitantes. Además, había cuatro zonas perfectamente delimitadas: el Calpulli principal; Chinancaltin o barrio de los agricultores; el Calpulli Pochteca o barrio de los comerciantes y el Calpulli Ayahualtenco o barrio de los pescadores.

En 1376, los Xochimilcas sostuvieron su primera guerra con los mexicas, quienes querían conquistarlos, sin embargo, el señor de Azcapotzalco, Tezozómoc, brindó su apoyo a cambio de que el pueblo xochimilca le rindiera tributo. Así, una vez vencidos los mexicas, Caxcoltzin Tecutli, el décimo señor de los xochimilcas, se obliga a pagar tributo a sus aliados según lo acordado.

Hacia 1428, durante el reinado de Tzalpoyotzin, los Xochimilcas son vencidos por los mexicas, quienes rompieron los escuadrones locales, destruyeron la cerca que defendía la ciudad, y los obligaron a replegarse hacia el Cerro de Xochitepec. Los Señores de Xochimilco ofrecieron tributo a los mexicas e Itzcóatl los obligó a construir, de piedra y tierra, la calzada que unía a los dos señoríos (la hoy Calzada de Tlalpan), y los puentes para cruzar las acequias.

Posteriormente, durante el reinado de Moctezuma Ilhuicamina, los Xochimilcas contribuyeron con materiales y mano de obra para la construcción del templo dedicado a Huitzilopochtli, mientras que en el tiempo de Ahuizotl, contribuyeron con mano de obra para la construcción del acueducto que iba de Coyoacán a Xochimilco.

Época de la Conquista y Colonia Española

Tras la llegada de los españoles, Hernán Cortés, siguiendo su plan de conquistar primero las poblaciones aledañas a Tenochtitlán, entró a Xochimilco con su ejército el 16 de abril de 1521, sin contar con el hecho de que los xochimilcas lo esperaban, derribándolo en el tlatil o paraje que ocupa la parroquia de Santiago Tepalcatlalpan, para posteriormente ser rescatado por uno de sus soldados, hecho histórico que sirvió como motivo para la edificación de dicho templo. Tras su recuperación y en pleno sitio de Tenochtitlán, finalmente ordena un ataque rápido y sorpresivo.

Según cuenta la tradición oral, el propio Cuauhtémoc vino hasta Xochimilco a conseguir ayuda de hombres y canoas para la defensa de Tenochtitlán, dejando como recuerdo de su presencia un árbol de sabino, mismo que aún se conserva en el actual barrio de San Juan.

Consumada la conquista española, inició la evangelización en Xochimilco, que estuvo a cargo de la orden de los frailes franciscanos; así, Apochquiyauhtzin, último Señor Xochimilca, fue bautizado como Luis Cortés Cerón de Alvarado el 6 de julio de 1522, y a cambio, se le concedió la libertad de seguir gobernando bajo la supervisión de las autoridades españolas.

Por haber aceptado, aparentemente, el cristianismo a los xochimilcas se les permitió conservar algunas de sus tradiciones locales y su identidad como pueblo. La población continuó siendo mayoritariamente indígena, por lo que la intervención de los hijos, nietos y descendientes de los naturales, facilitó el control de los barrios y los pueblos dependientes de esta cabecera.

Xochimilco era bastión de alimentación hacia la capital y otras poblaciones ribereñas; en el siglo XVII ingresaban más de mil canoas diariamente, flujo considerado como único en el mundo, en esa época y que mantuvo por largo tiempo.

 

Etapa del Movimiento de Independencia

Con el paso del tiempo, dejando su pasado meramente indígena, Xochimilco participó con su contingente dentro del Grupo Suriano hacia 1815, durante el movimiento insurgente de independencia, justo después del fusilamiento del General José María Morelos y Pavón. Desde entonces y hasta consumarse la Independencia en 1821, Xochimilco participó activamente para lograr el triunfo contra el Ejército Realista y el Gobierno Colonial.

En los años de 1850 se puso en operación el primer barco de vapor que daba servicio entre México, Mexicalzingo y Chalco, dando oportunidad a que en 1853, se construyera otro buque de mayor tamaño. Desgraciadamente se pierde la crónica de la navegación a vapor en Xochimilco hacia el año de 1880, y con ella la posibilidad de ahondar más en el tema.

 

Etapa Porfiriana

Durante el Porfiriato, una de las obras de mayor relevancia para este lugar fue la construcción del acueducto que entubó los manantiales de Xochimilco, para abastecer de agua a la Ciudad de México, pues ésta carecía de suministro suficiente. Para ello se construyeron diversas Casas bomba, de las cuales la única que permanece intacta es la de San Luis Tlaxialtemalco, en donde actualmente se ubica el Centro de Educación Ambiental Acuexcómatl.

 

Etapa del Movimiento Revolucionario de 1910: El Pacto de Xochimilco

Ante el panorama que dejó la Convención de Aguascalientes, Emiliano Zapata y Francisco Villa consideran necesaria una alianza para establecer los modos de oponerse al gobierno, de manera que se citan para una reunión el día 4 de diciembre de 1914 en la casa del señor Manuel Fuentes en Xochimilco, ubicada en calle 16 de Septiembre No. 32 siendo la primer ocasión en que se veían personalmente, ya que Zapata no hizo acto de presencia en la Convención de Aguascalientes.

Dialogaron de la situación de sus ejércitos, pobreza, sus experiencias en campaña, de sus enemigos, del gabinete y de sus ideas, por lo que hicieron un pacto al que denominaron “Pacto de Xochimilco”, en el cual Villa acepta los términos del Plan de Ayala, salvo aquellos que estaban en contra de Francisco I. Madero, además de acordar la unión militar norte-sur y las estrategias de combate, así como quien debería gobernar el país.

La propiedad donde se desarrolló el encuentro fue adquirida en el año de 1926 por el Doctor Santiago R. Velasco, quien la utilizó para accesorias comerciales; posteriormente en 1939 el señor Daniel Almanza compra el inmueble e instala en 1947 “La Cantina Reforma”, establecimiento que, sin embargo, fracasó.

Pocos años después, en 1952 se coloca una placa de bronce alusiva al hecho histórico al frente del inmueble para conmemorar la reunión de Villa - Zapata, misma que fue arrancada posteriormente.

Por decreto Presidencial el 4 de diciembre de 1986 se declaró Monumento Histórico para que año después, un grupo de personas de Xochimilco, un representante de los dorados de Villa, uno del frente Zapatista, así como autoridades de la demarcación planearan montar el Museo Revolucionario Zapata - Villa. Planeación que nunca se concretó.

Para conmemorar el CVII Aniversario de la Revolución Mexicana, el día 20 de noviembre del 2017 la Jefatura Delegacional de Xochimilco, develó dos estatuas realizadas en bronce, de tamaño real de los generales revolucionarios Emiliano Zapata y Francisco Villa, obra del escultor Juan Gómez, mismas que fueron colocadas en un pedestal en la Explanada Delegacional mostrando a los Generales con su rifle.

 

Época Moderna

En 1929, Xochimilco es considerada como una de las dieciséis Delegaciones Políticas del Distrito Federal (hoy Ciudad de México), siendo el 15 de enero de ese mismo año, cuando se nombra como primer Jefe Delegacional al señor Pablo Rosas Velasco.

Cabe destacar que durante este periodo de tiempo hasta 1931, los pueblos de Mixquic, Tetelco y San Juan Ixtayopan se suscribían a Xochimilco, para después separarse, estableciendo la actual definición geográfica.

Hacia 1934, el Decreto de Protección de Monumentos, declaró a Xochimilco como Zona Típica y Pintoresca.

En 1955 La fiesta de la Flor más Bella del Ejido, conmemoración cuyos antecedentes datan de la época prehispánica, se realiza por primera vez en Xochimilco, siendo desde entonces una de las fiestas más representativas de la demarcación.

En 1966 se construye, paralela al canal de Cuemanco, la Pista de Remo y Canotaje “Virgilio Uribe”, destinada para realizar las competencias de dichas especialidades en el marco de los Juegos Olímpicos de México 1968.

Por todos estos motivos y con el objetivo de rescatar y de preservar sus recursos, la FAO (Organización Mundial para la alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidad) tomó bajo protección, a partir de 1986 la zona rural y lacustre de Xochimilco como preludio de que, al año siguiente, el 11 de diciembre, Xochimilco fuese declarado “Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad” por la UNESCO.

La entrega oficial del Pergamino se hizo en el año 2002, dejando por escrito y de forma permanente a las chinampas, en conjunto con las famosas trajineras y la venta de plantas de ornato conforma el principal atractivo turístico de esta comunidad.